jueves, 9 de diciembre de 2010

Luis Tosar y 'El secreto de sus ojos', candidatos al Premios de Cine europeo

Daniel Monzón es candidato al mejor guión por la película Celda 211.

El escritor de Roman Polanski es favorita con siete candidaturas

El largometraje de producción hispanoargentina El secreto de sus ojos, del argentino Juan José Campanella y ganadora de un Oscar, y el actor español Luis Tosar son candidatos a mejor película y mejor actor en la 23 edición de los Premios de Cine Europeo (EFA), que este año se entregarán el 4 de diciembre en Tallín (Estonia).

El cineasta Daniel Monzón es candidato al mejor guión por la película Celda 211, que protagoniza Luis Tosar, según ha dado hoy a conocer la Academia de Cine Europeo en Sevilla, donde se celebra estos días el Festival de Cine Europeo.

Se han encargado de leer las candidaturas los actores Luis Tosar, precisamente, y Ursula Antoniak, los cineastas Isabel Coixet, Adriana Chiesa, Stephen Frears y Vicente Aranda, entre otros; y ha sido el director general del Instituto de Cinematografía (ICAA), Carlos Cuadros, el que ha adelantado que, por primera vez, este año la gala de entrega de los premios será retransmitida en España por Canal Plus.

Polanski, favorito

Es el cineasta Roman Polanski, con el filme El escritor, el que parte como favorito, con siete nominaciones, incluidas mejor película, director, guión y actor, a los Premios del Cine Europeo.

Otros filmes que compiten por la mejor película son la francesa De dioses y hombres, de Xavier Beavois; la producción de Israel, Alemania y Francia Líbano, de Samuel Maoz, con cinco candidaturas, y la alemana Soul Kitchen, de Fatih Akin.

Luis Tosar, por su parte, copmpetirá por el galardón a mejor actor con Ewan McGregor por El escritor, Elio Germano por su papel en La nostra vita y George Pistereanu por If I want to whistle, I whistle, y en el apartado a mejor actriz figuran Zrinka Cvtesic, Sibel Kekilli, Lesley Manville, Sylvie Testud y Lotte Verbeek.


Ya se conocen los presentadores de los Oscars

Este año, la Academia de las Artes Cinematográficas de Hollywood ha elegido a los exitosos actores Anne Hathaway y James Franco para que conduzcan la próxima ceremonia.


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La elección de James Franco ha sido la gran sorpresa, ya que desde hacía meses se apuntaba a Hugh Jackman como el actor con más posibilidades de asumir tal responsabilidad.

Estos jóvenes tienen dos meses por delante para preparar un buen guión y para que su complicidad haga de la gala de la 83 edición de Los Premios Oscar una noche inolvidable.

El paricularidad de esta elección, y que trae algo de “morbo”, que viene dado porque Franco tiene grandes posibilidades de ser nominado a mejor actor por la película “127 horas”.

La gala de Los Premios Oscar se celebrará el 27 de febrero en el Teatro Kodak de Los Ángeles.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LA ENCUESTA VICE DE LA FELICIDAD

Esta semana, David Cameron y el gobierno conservador anunciaron planes para monitorear los niveles de felicidad en Inglaterra, para tomar mejores decisiones gubernamentales. Francamente, uno pensaría que estas y estas fotos dicen todo. Pero por si a caso no, hemos escrito una encuesta para que sepas si tu vida entra dentro del espectro de la felicidad.


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Obtienes diez puntos cada vez que respondas a), cinco puntos por cada b) y un punto por cada c).

¿Qué tan activo estás en la tarea de reducir el impacto de la humanidad sobre el medio ambiente?

a)Soy voluntario para levantar la basura de las calles de mi colonia cada sábado y voté por el candidato con mejores propuestas ecológicas en la última elección
b)Dejo colillas de cigarro por todos lados, pero cada vez que abro una cajetilla nueva, guardo el plástico en la bolsita para perico de mis jeans hasta que puedo encontrar una papelera.
c)Me ha valido verga el reciclaje de la basura y lo que antes eran mis basureros para separar orgánicos e inorgánicos, se han convertido en receptáculos de botellas y latas vacías por mi alcoholismo. Si veo a alguien tirar basura en la calle, la levanto y se las meto por el “ehem”.

Cuando camino por la calle, me siento triste, y un desconocido me dice que “sonría”, yo…

a)Me carcajeo en voz alta, me regaño por tomarme tan en serio y sigo con mis quehaceres con mi ánimo renovado. Una sonrisa siempre se convierte en dos.
b)Sigo encabronado hasta que ya no los veo, y después sonrío para mi mismo, porque el mundo no es tan malo después de todo, y en la noche hay futbol.
c)Trato de fajar con el extraño

¿Intentaste recientemente sacarle los ojos a tu mamá y después violarla, para después huir desnudo de la casa y lanzarte contra el tráfico?

a)No, yo no vivo en Slough
b)No que yo recuerde, pero si lo intento, creo que si entiendo que clase de cosas llevarían a una persona a hacer eso. De eso se traban El Extranjero, ¿no?
c)Sí, vivo en Slough

Nuestra generación constantemente enfrente señalamientos de que es responsable de su propio apendejamiento y de que somos bebes incapaces de crecer. Esto parecería indicar que el actor que mas define a la Generación Prohibido Fumar es Adam Sandler. El argumento de todas las películas de Adam Sandler puede reducirse a dos palabras: Idiota prospera. ¿Cuál de estas frases aplica mejor a la narrativa de tu vida?

a)Ñoño conquista
b)Arriesgado acata
c)Gameto arruina

La integración de Internet a nuestras vidas ha dejado a muchas personas aisladas en cuartos mohosos, mostrándonos lo que será el futuro de los hermitaños digitales. Sentado ahí mientras lees esto, ¿cuál de las siguientes afirmaciones resuena contigo?

a)Los grandes logros en el arte están más allá de nuestro alcance, tristemente nunca habrá otra Sagrada Familia o techo de la Capilla Sixtina porque estamos tan distraídos por el constante influjo de información que entra a nuestras vidas por Internet.
b)Ordeno de cenar en Internet, me quejo sobre pendejadas intrascendentes en Internet y me duermo a menos de 30 cm. de mi laptop mientras me masturbo en Internet. Mi computadora es mi novia e Internet es su alma.
c)No les voy a mentir, la idea de ir a la tienda a comprar jabón y papel higiénico me tiene temblando como perro cagando.

La última vez que hablaste con tus padres, ¿cuántas veces sintieron la necesidad de consolarte?

a)Solo una vez, y fue algo innecesario. No entienden que si te publican algo en línea es tan válido como si lo imprimieran en una revista.
b)Más de diez.
c)No se, no me contestan.

En 1960, la Internacional Situacionista liderada por Guy Debord, publicó un manifiesto en contra de la “sociedad del espectáculo”, jurando que lo sustituiría por una “cultura situacionista que involucra participación total”. ¿Qué tanto crédito le das a victorias indirectas?

a)Si mi equipo de futbol pierde, me jode la semana
b)Lloro si veo a alguien correr para alcanzar el camión y no lo logra.
c)ODIO a Wagner!!! (8 minutes ago via Blackberry – Like – Comment).

Cuando la gente se deprime, frecuentemente es porque se sienten solitarios, y cuando se sienten solitarios, frecuentemente sienten la necesidad de joder a los que son diferentes a ellos. Recuerda la última generalización mala onda que hiciste, ¿A quién o que mandaste completamente a la verga?

a)Un género musical
b)Una raza
c)Nunca he mandado a la verga nada que no me haya mandado a la verga primero.

El clima puede tener efectos muy profundos en los estados de ánimo. Si despiertas y está lloviendo afuera, piensas inmediatamente:

a)Día de paraguas
b)A la verga con el mundo.
c)Ojalá tuviera una casa

Para cuando despierto, la mayoría de los niños del país están:

a)Sentados en la cama, viendo caricaturas mañaneras
b)Camino a la escuela
c)Huyendo a gritos hacia el mar.
El humor estilo pabellón de la muerte es una manera grandiosa de iluminar momentos obscuros de tu vida. ¿Cuándo fue la última vez que tu, tus amigos o un grupo de extraños muy crudos se rieron a carcajadas del estado tan patético de sus propias vidas que tuvieron que limpiarse las lágrimas?

a)La semana pasada cuando Martin reservó una mesa en Carluccio’s a las ocho, en lugar de reservarla para las siete cuarenta y cinco. Nos reímos, pero después llegamos a la función de las 9 de The Social Network y ¡nos perdimos la mitad de los avances!
b)Hace un par de noches cuando desperté completamente vestido en el sofá de la sala…otra vez.
c)Cuando lloro, no sale nada.

La ultima vez que te “taggearon” en una foto de Facebook, estabas:

a)Rodeado de las damas de honor de la boda mirando fijamente a los ojos al amor de tu vida.
b)Tratando de corregir tu cara de borracho y deseando tener un laxante.
c)Removiste el tag antes de que te vieran en la foto.

El grunge fue un estilo de música notoriamente sombrío. ¿Cual de estas famosas citas de grunge aplica mejor a tu vida?

a)”La conciencia es la más grande maldición/El refri está lleno de postres”.
b)”El mundo es un vampiro”
c)”…antes de dirigir la pistola hacia sí mismo”.

Me vengo:

a)Tres veces a la semana, completamente asistido.
b)Una vez a la semana con asistencia, seis veces a la semana, manualmente.
c)Perpetuamente
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¿Cuál es tu reacción ante el hombre de la foto?

a) La neta, me cae muy bien
b)Pendejón, pero si cae bien, supongo.
c)Destripen a ese pinche inglés como un cerdo y veremos como le cae su grasita al estómago de algunos niños, ffffsssss.

Cuando se cae mi conexión de Internet por unos minutos,

a)Recuerdo que es un problema muy común, así que desconecto y vuelvo a conectar mi modem.
b)La hago de pedo, aplasto continuamente el botón de “refresh” y grito, para que con suerte mi compañero de depa venga a ver que pasa y podamos decir lo de-la-verga que está todo.
c)Comparo mentalmente mi destino con el de los niños de las alcantarillas en Rumania.


QUE DICEN TUS RESULTADOS:

125 o más:
Eres un pinche pagado, cuya fachada de todo-bien no ayuda a nadie encontrar nuevos niveles de entendimiento emocional, solo te hace ver como un pendejo insensible.
Felicidad: 6/10

100-124:
Tal vez te hayas engañado al pensar que estas creciendo con el suficiente deshonor para mantener algo de tipo/tipa buena onda en ti, pero la verdad, trabajar de 10 a 6 en medios durante toda la semana y joderte el fin de semana tronándote el cerebro con tanta coca todos los viernes, probablemente no sea “mantenerlo real”. La gente similar a ti se sentirá atraída porque refuerzas las pendejadas que compartes con ellos, pero todos tus amigos de antes se preguntan cuando te convertiste en un pendejazo aburrido sin cerebro.
Felicidad: 3/10

70-99:
Puedes pensar que hay mucho espacio separándote de todas esas personas que ves que se están casando en tu Facebook, pero en realidad, hay demasiadas personas que son idénticas a ti dentro de una subcultura mejor descrita como Los Nuevos Mochos. Piensan que nadie ha escrito una canción decente en 40 años, una filosofía que los hace sentirse orgullosos de estar tan desconectados de la cultura.
Felicidad: 3/10

19-69:
Si caes en esta categoría, estás de la verga. Escribe el número de teléfono de un hospital psiquiátrico cercano en el respaldo de tu cama.
Felicidad: No disponible

18 o menos:
Eres un cabrón que mintió en un cuestionario inútil. Eres uno de los peores elementos de la sociedad. Apuesto a que andas por ahí diciendo que te pareces mucho a Larry David.

Sólo 3 cintas animadas irán a los Oscar

Sólo tres cintas serán nominadas para competir este año por el premio Oscar a la Mejor Cinta de Animación

Los organizadores de la ceremonia de premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas anunciaron el lunes que 15 películas animadas fueron aceptadas para su consideración, una menos que las 16 mínimas necesarias para ampliar la categoría a cinco nominaciones.

Entre las cintas aceptadas a consideración están Toy Story 3, la cual fue la de mayor ganancia en las taquillas este año, junto con las también exitosas cintas Cómo entrenar a tu dragón, Mi villano favorito, Shrek para siempre y Megamente.

En la competencia también están Alpha and Omega, Perros y gatos: La venganza de Kitty Galore, Idiots and Angels, Ga'Hoole: La leyenda de los guardianes, My Dog Tulip y Tinker Bell and the Great Fairy Rescue.

Las últimas cuatro finalistas de las 15 cintas aceptadas por la academia aún deben ser exhibidas durante una semana en una sala cinematográfica de Los Ángeles antes del 31 de diciembre para calificar a la entrega del Oscar de este año. Estas son Enredados, The Illusionist, The Dreams of Jinsha y Summer Wars.

Las películas nominadas serán anunciadas el 25 de enero, y la ceremonia de entrega será el 27 de febrero.

viernes, 19 de noviembre de 2010

T. Goldman




C. Monet

B. Rusell

"El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos".

"El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas"
 
"El secreto de la felicidad es darse cuenta que la vida es horrible, horrible, horrible."
 
"La humanidad tiene una moral doble: una que predica y no practica, y otra que practica y no predica."
 
"Observo que una gran parte de la especie humana no cree en Dios y no sufre por ello ningún castigo visible. Y si hubiera un Dios, me parece muy improbable que tuviera una vanidad tan enfermiza como para sentirse ofendido por quienes dudan de su existencia."
 
"Para llevar una vida feliz es esencial una cierta capacidad de tolerancia al aburrimiento. La vida de los grandes hombres sólo ha sido emocionante durante unos pocos minutos trascendentales. Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de hombres de escasa valía."

LA Ñ, UNA LETRA CON PEINETA

Harry Potter and the Deathly Hallows

lunes, 8 de noviembre de 2010

Altazor

Canto I

Todo se acabó

El mar antropófago golpea la puerta de las rocas
despiadadas
Los perros ladran a las horas que se mueren
Y el cielo escucha el paso de las estrellas que se
alejan
Estás solo
Y vas a la muerte derecho como un iceberg que
se desprende del polo
Cae la noche buscando su corazón en el océano
La mirada se agranda como los torrentes
Y en tanto que las olas se dan vuelta
La luna niño de luz se escapa de alta mar
Mira este cielo lleno
Más rico que los arroyos de las minas
Cielo lleno de estrellas que esperan el bautismo
Todas esas estrellas salpicaduras de un astro de
piedra lanzado en las aguas eternas

Brandon Flowers - Crossfire

The Melody Of A Fallen Tree

I'm from Barcelona - We're from Barcelona

miércoles, 27 de octubre de 2010

Copos De Nieve Sobre Wivenhoe de José Emilio Pacheco

Entrecruzados
caen,
se aglomeran
y un segundo después
se han dispersado.
Caen y dejan caer
a la caída.
Inmateriales
astros
intangibles;
infinitos,
planetas en desplome.

Altazor

Cae
Cae eternamente
Cae al fondo del infinito
Cae al fondo del tiempo
Cae al fondo de ti mismo
Cae lo más bajo que se pueda caer
Cae sin vértigo
A través de todos los espacios y todas las edades
A través de todas las almas de todos los anhelos y
todos los naufragios
Cae y quema al pasar los astros y los mares
Quema los ojos que te miran y los corazones que
te aguardan
Quema el viento con tu voz
El viento que se enreda en tu voz
 Y la noche que tiene frío en su gruta de huesos

Canto I

Cae en infancia
Cae en vejez
Cae en lágrimas
Cae en risas
Cae en música sobre el universo
Cae de tu cabeza a tus pies
Cae de tus pies a tu cabeza
Cae del mar a la fuente
Cae al último abismo de silencio

Como el barco que se hunde apagando sus luces

The Lightning Seeds - You Showed Me

Fyfe Dangerfield - When You Walk in the Room

¿Arte o pornografía?

EN ARTE CASI TODO VALE

¿verdad o falacia?

La exposición de Santiago Sierra,
Los Penetrados.
¿Arte o pornografía?. En este caso nos encontramos ante la misma lucha dialéctica, ante el mismo sin sentido verbal y ante la misma trampa lingüística propia de una lucha entre políticos de ideología opuesta. Claro que esta pregunta sin exponeros la fuente de dicha duda es absurda. ¿Viste la ilustración?

El autor de dicha estampa es Santiago Sierra, sin duda, uno de nuestros artistas contemporáneos más importantes a nivel internacional. Excéntrico, trasgresor y provocador como el que más, aunque no le guste admitirlo, llega a España con su nuevo trabajo: Los penetrados, un vídeo de 45 minutos en ocho actos, en el que el autor muestra todas las combinaciones posibles de penetración anal entre grupos de hombres y mujeres de raza blanca y negra.

Una forma de expresión respetable y para muchos admirable que demuestra la valentía de un artista que pretende con su arte llegar al público de forma, quizás no pretenciosa, pero sí provocadora y despertar a la masa de un letargo muchas veces justificado por una estructura social que nos acomoda y adormece en vez de activarnos y sobre saltarnos ante situaciones injustas, como la que en esta nueva obra pretende denunciar, la inmigración, la relación entre personas de diferente color de piel. En definitiva, utiliza el sexo como símbolo del miedo a la inmigración.

Para la realización de Los penetrados, Sierra colocó anuncios en busca de voluntarios que quisieran participar en el proyecto a cambio de 250 euros. En total, se seleccionaron unos 70 participantes. “Si te interesa, puedes ver trabajos del artista en su página… Teclea Santiago Sierra en Google. El vídeo sólo se proyectará en galerías de arte… No es pornografía”, decía el anuncio. Aunque él mismo ha reconocido el sentido magnético de la pornografía: “Te quedas enganchado mirando y te sitúas en otra dimensión mental, en un plano que nos acerca al instinto y nos aleja de lo reflexivo. Así que me parece perfecta para activar y mirar lo que de instintivo tiene la política”, explica el autor.

Lo cierto es que su arte nunca ha pasado desapercibido para nadie. En contraposición a lo que muchos piensen, sus excentricidades, cómo varios han llegado a calificarlas, no son más que simples formas de expresión atrevidas y directas que van dirigidas al corazón de las prácticas políticas que hoy se desarrollan en las sociedades aparentemente más civilizadas. Santiago Sierra lo tiene claro: “Todo arte es político, pero normalmente quien se fotografía con el poder asegura tener sólo un interés poético”.

Los Penetrados estuvo expuesta en la galería de arte madrileña Helga de Alvear. No fue una exposición polémica aislada en su currículum, sino que a Sierra le preceden trabajos universalmente conocidos. En 2003 tapió el pabellón español en la Bienal de Venecia e impidió el acceso a quien no presentara un DNI español. En 2006 quiso llenar de monóxido de carbono una sinagoga en Alemania, aunque la acción fue cancelada ante la protesta de la comunidad judía (a pesar de que pretendía ser un acto a su favor). En 2007 construyó unos módulos a partir de los residuos fecales humanos que manipulan los intocables en la India. Y el pasado 1 de enero instaló en una aseguradora londinense un contador que registrará todos los fallecimientos que se produzcan este año en todo el mundo.



Visita también la nota en El Espectador.com

http://bit.ly/bFc9Fj



lunes, 25 de octubre de 2010

El sueño de Jorge Luis Borges

Si el sueño fuera (como dicen) una

tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

Humano, demasiado humano Friedrich Wilhelm Nietzsche

Cuando dos antiguos amigos se vuelven a encontrar después de una larga separación, sucede muchas veces que afectan tener interés por cosas que les han llegado a ser completamente indiferentes; a veces lo notan ambos y no se atreven a descorrer el velo, a causa de una duda un poco triste. Así es como ciertas conversaciones parecen sostenerse en el reino de los muertos.


Cuando nos transformamos radicalmente, nuestros amigos, los que no se han transformado, se convierten en los fantasmas de nuestro propio pasado; su voz resuena en nuestros oídos como si viniera de la región de las sombras, como si nos oyésemos a nosotros mismos, más jóvenes, pero más duros y menos maduros.

Pueden prometerse acciones, pero no sentimientos, porque éstos son involuntarios. Quien promete a otro amarlo siempre u odiarlo siempre o serle siempre fiel, promete algo que no está en su mano poder cumplir; lo que puede prometer son actos o manifestaciones, que si bien ordinariamente son consecuencia del amor, del odio, de la fidelidad, pueden también provenir de otras causas, puesto que caminos y motivos diversos conducen a una misma acción.

Altazor

Canto I

Altazor morirás Se secará tu voz y serás
invisible
La Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa
Temerosa de un traspié como el equilibrista sobre
el alambre que ata las miradas del pavor.
En vano buscas ojo enloquecido

No hay puerta de salida y el viento desplaza los
planetas
Piensas que no importa caer eternamente si se
logra escapar

¿No ves que vas cayendo ya?
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral
Y si queriendo alzarte nada has alcanzado
Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo
de la sombra

Sin miedo al enigma de ti mismo
Acaso encuentres una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios



Rumpelstiltskin - Hermanos Grimm

Uno de mis cuentos favoritos en mi infancia, sigo creyendo que Rumpelstiltskin no era tan malo...

Había una vez un molinero pobre que tenía una hija muy hermosa. Un día sucedió que tenía que ir a hablar con el rey y, para parecer más importante, le dijo:


—Tengo una hija que puede hilar la paja y convertirla en oro.

—Ésa es una habilidad que me complace —le dijo el rey al molinero—. Si tu hija es tan lista como dices, tráela mañana a mi palacio y lo comprobaremos.

Cuando trajeron a la muchacha, el rey la llevó a una habitación llena de paja, le dio una rueca y una bobina y dijo:

—Ponte a trabajar, y si mañana por la mañana no has convertido toda esta paja en oro durante la noche, morirás.

Entonces él mismo cerró la puerta con llave y la dejó sola. La hija del molinero se sentó sin poder hacer nada por salvar su vida. No tenía ni idea de cómo hilar la paja y convertirla en oro, y se asustaba cada vez más, hasta que por fin comenzó a llorar. Pero de repente la puerta se abrió y entró un hombrecillo:

—Buenas tardes, señorita molinera, ¿por qué estás llorando tanto?

—¡Ay de mí! —contestó la chica—, tengo que hilar esta paja y convertirla en oro pero no sé cómo hacerlo.

—¿Qué me darás —dijo el hombrecillo— si lo hago por ti?

—Mi collar —dijo ella.

El hombrecillo cogió el collar, se sentó en la rueca y whirr, whirr, whirr tres vueltas y la bobina estaba llena. Puso otra y whirr, whirr, whirr tres vueltas y la segunda estaba llena también. Y siguió así hasta el amanecer, cuando toda la paja estaba hilada, y todas las bobinas llenas de oro.

Al despertar el día, el rey ya estaba allí y, cuando vio el oro, quedó atónito y encantado, pero su corazón se volvió más avaricioso. Llevó a la hija del molinero a otra habitación mucho más grande y llena de paja, y le ordenó que la hilara en una noche si apreciaba su vida.

La chica no sabía qué hacer, y estaba llorando cuando la puerta se abrió de nuevo. El hombrecillo apareció y dijo:

—¿Qué me darás si hilo esta paja y la convierto en oro? —preguntó él.

—El anillo que llevo en mi dedo —contestó ella.

El hombrecillo cogió el anillo, y empezó otra vez a hacer girar la rueca, y por la mañana había hilado toda la paja y la había convertido en brillante oro. El rey se regocijó más allá de toda medidas cuando lo vio. Pero como no tenía suficiente oro, llevó a la hija del molinero a otra sala llena de paja aún más grande que la anterior, y dijo:

—Tienes que hilar esto en el transcurso de esta noche, si lo consigues serás mi esposa.

«A pesar de ser la hija de un molinero —pensó—, no podré encontrar una esposa más rica en el mundo».

Cuando la chica se quedó sola el hombrecillo apareció por tercera vez, y dijo:

—¿Qué me darás si hilo la paja esta vez?

—No me queda nada que darte —respondió la muchacha.

—Entonces prométeme que si te conviertes en reina, me darás tu primer hijo.

«Quién sabe si eso ocurrirá alguna vez», pensó la hija del molinero. Y no sabiendo cómo salir de aquella situación, le prometió al hombrecillo lo que quería. Y una vez más hiló la paja y la convirtió en oro.

Cuando el rey llegó por la mañana, y se encontró con todo el oro que habría deseado, se casó con ella y la preciosa hija del molinero se convirtió en reina. Un año después, trajo un precioso niño al mundo y en ningún momento se acordó del hombrecillo. Pero de repente vino a su cuarto y le dijo:

—Dame lo que me prometiste.

La reina estaba horrorizada y le ofreció todas las riquezas del reino si le dejaba a su hijo. Pero el hombrecillo dijo:

—No, algo vivo vale para mí más que todos los tesoros del mundo.

La reina empezó a lamentarse y a llorar, tanto que el hombrecillo se compadeció de ella:

—Te daré tres días —dijo—. Si para entonces has descubierto mi nombre, entonces conservarás a tu hijo.

Entonces la reina pasó toda la noche pensando en todos los nombres que había oído, y mandó un mensajero a lo ancho y largo del país para preguntar por todos los nombres que hubiera. Cuando el hombrecillo llegó al día siguiente, empezó con Gaspar, Melchor, Baltazar... Dijo, uno tras otro, todos los nombres que sabía, pero en cada uno decía el hombrecillo:

—Ése no es mi nombre.

En el segundo día había preguntado a los vecinos sus nombres, y ella repitió los más curiosos y poco comunes:

—Quizá tu nombre sea Pata de Cordero o Lazo Largo

Pero siempre contestó:

—No, ése no es mi nombre.

Al tercer día el mensajero volvió y dijo:

—No he podido encontrar ningún nombre nuevo. Pero según subía una gran montaña al final de un bosque, donde el zorro y la liebre se desean las buenas noches, vi a un hombrecillo bastante ridículo que estaba saltando. Dio un brinco sobre una pierna y gritó:

Hoy hago el pan, mañana haré cerveza,
al otro tendré al hijo de la joven reina.
Ja, estoy contento de que nadie sepa
que Rumpelstiltskin me llamo.

Podéis imaginar lo contenta que se puso la reina cuando escuchó el nombre. Y cuando al poco rato llegó el hombrecillo y preguntó:

—Bien, joven reina, ¿cuál es mi nombre?

La reina primero dijo:

—¿Te llamas Conrad?

—No.

—¿Te llamas Harry?

—No.

—¿Quizá tu nombre es Rumpelstiltskin?

—¡Te lo ha dicho el demonio! ¡Te lo ha dicho el demonio! —gritó el hombrecillo. Y en su enfado hundió el pie derecho en la tierra tan fuerte que entró toda la pierna. Y cuando tiró con rabia de la pierna con las dos manos, se partió en dos.

Bansky, ¿sigue siendo un misterio?



¿BANKSY + MATT GROENING?


Hombre desnudo, imagen obra de Banksy, en Park Street, Bristol, Inglaterra, en la pared de una clínica de enfermedades sexuales. Según consulta popular efectuada, El ayuntamiento ha decidido que esta imagen no será borrada.
 
banksy simpson Imperdible: Banksy se cuela en Los Simpson con una crítica y genial intro (Actualizado)

lunes, 18 de octubre de 2010

Caballo imaginando a Dios de Augusto Monterroso

A pesar de lo que digan, la idea de un cielo habitado por Caballos y presidido por un Dios con figura equina repugna al buen gusto y a la lógica más elemental, razonaba los otros días el caballo.

Todo el mundo sabe -continuaba en su razonamiento- que si los Caballos fuéramos capaces de imaginar a Dios lo imaginaríamos en forma de Jinete.

sábado, 16 de octubre de 2010

domingo, 3 de octubre de 2010

Las zapatillas rojas de Hans Cristian Andersen

Hubo una vez una niñita que era muy pequeña y delicada, pero que a pesar de todo tenía que andar siempre descalza, al menos en verano, por su extraña pobreza. Para el invierno sólo tenía un par de zuecos que le dejaban los tobillos terriblemente lastimados.


En el centro de la aldea vivía una anciana zapatera que hizo un par de zapatitos con unos retazos de tela roja. Los zapatos resultaron un tanto desmañados, pero hechos con la mejor intención para Karen, que así se llamaba la niña.

La mujer le regaló el par de zapatos, que Karen estrenó el día en que enterraron a su madre. Ciertamente los zapatos no eran de luto, pero ella no tenía otros, de modo que Karen marchó detrás del pobre ataúd de pino así, con los zapatos rojos y sin medias.

Precisamente acertó a pasar por el camino del cortejo un grande y viejo coche, en cuyo interior iba sentada una anciana señora. Al ver a la niñita, la señora sintió mucha pena por ella y dijo al sacerdote:

—Déme usted a esa niña para que me la lleve y la cuide con todo cariño.
Karen pensó que todo era por los zapatos rojos, pero a la señora le parecieron horribles y los hizo quemar. La niña fue vestida pulcramente, y tuvo que aprender a leer y coser. La gente decía que era linda, pero el espejo añadía más: «Tú eres más que linda. ¡Eres encantadora!»

Por ese tiempo, la Reina estaba haciendo un viaje por el país, llevando consigo a su hijita la Princesa. La gente, y Karen entre ella, se congregó ante el palacio donde ambas se alojaban para tratar de verlas. La princesita salió a un balcón, sin séquito que la acompañara ni corona de oro, pero ataviada enteramente de blanco y con un par de hermosos zapatos de marroquí rojo. Un par de zapatos que eran realmente la cosa más distinta de aquellos que la pobre zapatera había confeccionado para Karen. Nada en el mundo podía compararse con aquellos zapatitos rojos.

Llegó el tiempo en que Karen tuvo edad para recibir el sacramento de la confirmación. Le hicieron un vestido nuevo y necesitaba un nuevo par de zapatos. El zapatero de lujo que había en la ciudad fue encargado de tomarle la medida de sus piececitos. El establecimiento estaba lleno de cajas de vidrio que contenían los más preciosos y relucientes zapatos, pero la anciana señora no tenía muy bien la vista, de modo que no halló nada de interés en ellos. Entre las demás mercaderías había también un par de zapatos rojos como los que usaba la Princesa. ¡Qué bonitos eran! El zapatero les dijo que habían sido hechos para la hija de un conde, pero que le resultaban ajustados.

—¡Cómo brillan! —comentó la señora—. Supongo que serán de charol.

—Sí que brillan y mucho —aprobó Karen, que estaba probándoselos. Le venían a la medida y los compraron, pero la anciana no tenía la mejor idea de que eran rojos, o de lo contrario nunca habría permitido a Karen usarlos el día de su confirmación.

Todo el mundo le miraba los pies a la niña, y en el momento de entrar en la iglesia aún le parecía a ella que hasta los viejos cuadros que adornaban la sacristía, retratos de los párrocos muertos y desaparecidos, con largos ropajes negros, tenían los ojos fijos en los rojos zapatos de Karen. Ésta no pensaba en otra cosa cuando el sacerdote extendió las manos sobre ella, ni cuando le habló del santo bautismo, la alianza con Dios, y dijo que desde ahora Karen sería ya una cristiana enteramente responsable. Respondieron las solemnes notas del órgano, los niños cantaron con sus voces más dulces, y también cantó el viejo preceptor, pero Karen sólo pensaba en sus zapatos rojos.

Al llegar la tarde ya la señora había oído decir en todas partes que los zapatos eran rojos, lo cual le pareció inconveniente y poco decoroso para la ocasión. Resolvió que en adelante, cada vez que Karen fuera a la iglesia, llevaría zapatos negros, aunque fueran viejos. Pero el domingo siguiente, fecha en que debía recibir su primera comunión, la niña contempló sus zapatos rojos y luego los negros... Miró otra vez los rojos, y por último, se los puso.

Era un hermoso día de sol. Karen y la anciana señora tenían que pasar a través de un campo de trigo, por ser un sendero bastante polvoriento. Junto a la puerta de la iglesia había un soldado viejo con una muleta; tenía una extraña y larga barba de singular entonación rojiza, y se inclinó casi hasta el suelo al preguntar a la dama si le permitía sacudir el polvo de sus zapatos. La niña extendió también su piececito.

—¡Vaya! ¡Qué hermosos zapatos de baile! —exclamó el soldado—. Procura que no se te suelten cuando dances. —Y al decir esto, tocó las suelas de los zapatos con la mano.

La anciana dio al soldado una moneda de cobre y entró en la iglesia acompañada por Karen. Toda la gente, y también las imágenes, miraban los zapatos rojos de la niña. Cuando Karen se arrodilló ante el altar en el momento más solemne, sólo pensaba en sus zapatos rojos, que parecían estar flotando ante su vista. Olvidó unirse al himno de acción de gracias, olvidó el rezo del Padrenuestro.

Finalmente la concurrencia salió del templo y la anciana se dirigió a su coche. Karen levantó el pie para subir también al carruaje y en ese momento, el soldado, que estaba de pie tras ella, dijo:

—¡Lindos zapatos de baile!

Sin poder impedirlo, Karen dio unos saltos de danza, y una vez empezado el movimiento siguió bailando involuntariamente, llevada por sus pies. Era como si los zapatos tuvieran algún poder por sí solos. Siguió bailando alrededor de la iglesia, sin lograr contenerse. El cochero tuvo que correr tras ella, sujetarla y llevarla al coche, pero los pies continuaban danzando, tanto que golpearon horriblemente a la pobre señora. Por último, Karen se quitó los zapatos, lo cual permitió un poco de alivio a sus miembros.

Al llegar a la casa, la señora guardó los zapatos en un armario, pero no sin que Karen pudiera privarse de ir a contemplarlos.

Por aquellos días la anciana cayó enferma de gravedad. Era necesario atenderla y cuidarla mucho, y no había nadie más próxima que Karen para hacerlo. Pero en la ciudad se daba un gran baile, y la muchacha estaba también invitada. Miró a su protectora y se dijo que, después de todo, la pobre no podría vivir. Miró luego sus zapatos rojos y resolvió que no habría ningún mal en asistir a la fiesta. Se calzó, pues, los zapatos, se fue al baile y empezó a danzar. Pero cuando quiso bailar hacia el fondo de la sala, los zapatos la llevaron hacia la puerta, y luego escaleras abajo, y por las calles, y más allá de los muros de la ciudad. Siguió bailando y alejándose cada vez más sin poder contenerse, hasta llegar al bosque. Al alzar la cabeza distinguió algo que se destacaba en la oscuridad, entre los árboles, y le pareció que era la luna; pero no: era un rostro, el del viejo soldado de la barba roja. El soldado meneó la cabeza en señal de aprobación y dijo:

—¡Qué lindos zapatos de baile!

Aquello infundió a la niña un miedo terrible; quiso quitarse los zapatos y tirarlos lejos, pero era imposible: los tenía como adheridos a los pies. Cuanto más danzaba más tenía que bailar, por campos y praderas, bajo la lluvia y bajo el sol, de día y de noche, pero por la noche aquello era terrible.

Entró bailando por las puertas del cementerio, pero los muertos no la acompañaron en su danza: tenían otra cosa mejor que hacer. Trató de sentarse sobre la tumba de un mendigo, sobre la cual crecía el amargo ajenjo, pero no había descanso posible para ella. Y cuando se acercó, bailando, al portal de la iglesia, vio a un ángel de pie junto a la puerta, con larga túnica blanca y alas que llegaban de los hombros al suelo. El rostro del ángel era grave y sombrío, y su mano sostenía una espada.

—Tendrás que bailar —le dijo—. Tendrás que bailar con tus zapatos rojos hasta que estés pálida y fría, y la piel se te arrugue y te conviertas en un esqueleto. Bailarás de puerta en puerta, y allí donde encuentres niños orgullosos y vanidosos llamarás para que te vean y tiemblen. Sí, tendrás que bailar...

—¡Piedad! —gritó Karen, pero no alcanzó a oír la respuesta del ángel, porque los zapatos la habían llevado ya hacia los campos, por los caminos y senderos. Y sin cesar seguía bailando.

Cierta mañana pasó danzando ante una puerta que ella conocía muy bien. Del interior procedía un rumor de plegarias, y salió un cortejo portador de un ataúd cubierto de flores. Y Karen supo así que la anciana señora había muerto, y se sintió desamparada por todo el mundo, maldita hasta por los santos ángeles de Dios.

Siguió, siguió danzando. Tenía que bailar, aun en las noches más oscuras. Los zapatos la llevaban sobre zarzas y rastrojos hasta dejarle los pies desgarrados, sangrantes. Más allá de los matorrales llegó a una casita solitaria, donde ella sabía que vivía el verdugo. Golpeó con los dedos en el cristal de la ventana y llamó:

—¡Ven! ¡Ven! ¡Yo no puedo entrar, estoy bailando!

—¿Acaso no sabes quién soy yo? —respondió el verdugo—. Yo soy el que le corta la cabeza a la gente mala. ¡Y mira! ¡Mi hacha está temblando!

—¡No me cortes la cabeza —rogó Karen—, pues entonces nunca podría arrepentirme de mis pecados! Pero, por favor, ¡córtame los pies, con los zapatos rojos!

Le explicó todo lo ocurrido, y el verdugo le cortó los pies con los zapatos, pero éstos siguieron bailando con los piececitos dentro, y se alejaron hasta perderse en las profundidades del bosque.

Luego el verdugo le hizo un par de pies de madera y dos muletas, y le enseñó un himno que solían entonar los criminales arrepentidos. Ella le besó la mano que había manejado el hacha, y se alejó por entre los matorrales.

«Ya he padecido bastante con estos zapatos —se dijo—. Ahora iré a la iglesia, para que todos puedan verme».

Y se dirigió tan rápidamente como pudo a la puerta del templo. Al llegar allí vio a los zapatos que bailaban ante ella, y aquello le dio tanto terror que se volvió a su casa.

Toda la semana estuvo muy triste, derramando lágrimas amargas, pero al llegar el domingo se dijo:

«Ahora sí que ya he sufrido bastante. Me parece que estoy a la par de muchos que entran en la iglesia con la cabeza alta».

Salió a la calle sin vacilar más, pero apenas había pasado de la puerta, volvió a ver los zapatos rojos bailando ante ella. Se sintió más aterrorizada que nunca, y volvió la espalda, pero esta vez con verdadero arrepentimiento en el corazón.

Se dirigió entonces a la casa del párroco y suplicó que la tomaran a su servicio, prometiendo trabajar cuánto pudiera, sin reclamar otra cosa que un techo y el privilegio de vivir entre gente bondadosa. La esposa del sacristán, que tenía buenos sentimientos, se compadeció y habló por ella al párroco. Karen demostró ser muy ingeniosa e inteligente, y se hizo querer por todos, pero cuando oía a las niñas hablar de lujos y vestidos, y pretender ser lindas como reinas, meneaba la cabeza.

El domingo siguiente fueron todos al templo y preguntaron a Karen si quería ir con ellas. Pero Karen miró sus muletas tristemente y con lágrimas en los ojos. Y se fueron sin ella a la iglesia, mientras la niña se quedó sentada sola en su pequeña habitación, donde no cabía más que una cama y una silla. Estaba leyendo en su libro de oraciones, con humildad de corazón, cuando oyó las notas del órgano que el viento traía desde la iglesia. Levantó su rostro cubierto de lágrimas y dijo: «¡Oh, Dios, ayúdame!»

En ese momento el sol brilló alrededor de ella, y el ángel de túnica blanca que ella viera aquella noche a la puerta del templo se presentó de pie ante sus ojos. Ya no tenía en la mano la espada, sino una hermosa rama verde cuajada de rosas. Con esa rama tocó el techo, y éste se levantó hasta gran altura, y en cualquier otra parte que tocaba la rama aparecía una estrella de oro. Al tocar el ángel las paredes, el ámbito de la habitación se ensanchó, y en su interior resonaron las notas del órgano, y Karen vio las imágenes en sus hornacinas. Toda la congregación estaba en sus bancos, cantando en voz alta, y la misma Karen se encontró a sí misma en uno de los asientos, al lado de otras personas de la parroquia. Cuando acabó el himno, todos volvieron la vista hacia ella y dijeron: «¡Qué alegría verte de nuevo entre nosotros después de tanto tiempo, pequeña Karen!»

—Todo ha sido por la misericordia de Dios —respondió ella.

El órgano resonó de nuevo y las voces de los niños le hicieron eco dulcemente en el coro. La cálida luz del sol penetró a raudales por las ventanas y fue a iluminar plenamente el sitio donde estaba sentada Karen. Y el corazón de la niña se colmó tanto de sol, de luz y de alegría, que acabó por romperse. Su alma voló en la luz hacia el cielo, y ninguno de los presentes hizo siquiera una pregunta acerca de los zapatos rojos.

FICM 8va edición

Ayer fuí al cine a ver "Piraña" (que por cierto no está tan mal le daría 4.5 conejos locos) y no pude evitar sentir mucha nostalgia creo que hasta sentí como resbalo una lagrima por mi mejilla cuando vi anunciado el FICM 8a edición me sentí muy frustarada por el hecho de que hace un año si, HOY justo hace un año yo estaba paseandome por las folkloricas calles de Morelia disfrutando del ambiente  y respirando el mismo aire que el gran Quentin Tarantino, pero al menos tengo mis recuerdos y esque intento ser un poco optimista aunque la verdad me siento hastiada de solo pensar que podría estar en Morelia y no lo estoy, pero en fin pase los días más felices de mi vida y espero poder ir el próximo año.




El 2 de octubre no se olvida ni con electroshoks

¡Únete pueblo!
Yo ni siquiera había nacido, mi mamá era entonces una niña y a mi padre creo ni le interesaba pero lo cierto es que soy estudiante y aunque hayan pasado mas de 40 años es un día que cargamos con dolor todos los mexicanos ( ó al menos los que tenemos algo de humanidad), no logro explicarme el hecho de mandar al ejercito mexicano para acabar con vidas humanas. El gobierno decalró que fueron 20 muertos pero ¿quién demonios esperan que crea eso? una madre de familia dijo que serían al menos 65 los cadáveres que vió al buscar el cuerpo de su hijo, pero en el 2006 Jorge Castañeda escribió que serían tal vez 500 las personas que perecieron aquel 2 de octubre de 1968.

Lo lamentable de todo esto es que el responsable solo fue castigado con arraigo domiciliario y que hasta la fecha no hay justicia, pero que más podemos esperar de un país que se cae a pedazos. No hay más que decir solo "Ni olvido, ni perdón"


¿Quién quiere cacahuates?

No sé si es maldición o mala suerte pero no se porque no he podido publicar esto y llevo 3000 intentos como sea las malas lenguas suelen decir mejor tarde que nunca y aqui voy otra vez, espero de alguna forma valoren mi empeño por publicar esto... Feliz Aniversario #50! ! ! a toda la familia cacahuatera.






martes, 28 de septiembre de 2010

Just like the rain R. Hawley

Como para soltar una tímida lagrimilla.

La mosca que soñaba que era un águila de Augusto Monterroso

Había una vez una Mosca que todas las noches soñaba que era un Águila y que se encontraba volando por los Alpes y por los Andes.

En los primeros momentos esto la volvía loca de felicidad; pero pasado un tiempo le causaba una sensación de angustia, pues hallaba las alas demasiado grandes, el cuerpo demasiado pesado, el pico demasiado duro y las garras demasiado fuertes; bueno, que todo ese gran aparato le impedía posarse a gusto sobre los ricos pasteles o sobre las inmundicias humanas, así como sufrir a conciencia dándose topes contra los vidrios de su cuarto.

En realidad no quería andar en las grandes alturas o en los espacios libres, ni mucho menos.

Pero cuando volvía en sí lamentaba con toda el alma no ser un Águila para remontar montañas, y se sentía tristísima de ser una Mosca, y por eso volaba tanto, y estaba tan inquieta, y daba tantas vueltas, hasta que lentamente, por la noche, volvía a poner las sienes en la almohada.

El viaje de Chihiro

Nada de lo que sucede se olvida jamás aunque tú no puedas recordarlo.
La vida es extraña, tan solo una fantasía de la que se aprovechan los humanos.

Biutiful de Alejando G. Iñarritu

Competirá para el oscar como mejor película extranjera, no la he visto y pienso que es buena pero no me agrada del todo el resultado.
A veces el destino es como una tormenta de arena que no se detiene, quieres alejarte pero te persigue entonces cambias de dirección pero la tormenta siempre sabe como encontrarte una y otra vez juegas a esto como en un baile con la muerte antes del amanecer. Esta tormenta no es algo que venga de lejos algo que no tenga que ver contigo, esta tormenta eres tu algo dentro de ti asi que todo lo que puedes hacer es dar un paso y meterte de lleno en ella, no lo dudes te cortará la carne, la gente va asangrar ahí dentro y tu también lo harás; tomarás esa sangre con tus manos la tuya propia y la de los demás y una vez que la tormenta se haya ido no te acordarás de como hiciste para sobrevivir pero una cosa es cierta al salir de la tormenta tu vida nunca volverá a ser la misma.


La lluvia de Jorge Luis Borges

Bruscamente la tarde se ha aclarado

Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto

Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.

martes, 21 de septiembre de 2010

DIA INTERNACIONAL DE LA PAZ: UN DESEO MUNDIAL

En el año 1981, La Asamblea General declaró que el día de la apertura de su período ordinario de sesiones en septiembre sería «proclamado y observado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos»


Cada 21 de septiembre se celebra el día internacional de la paz, instaurado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. Así fue decidido el 7 de septiembre de 1981 luego declarar la necesidad de observar un día internacional de la paz para fortalecer los ideales en cada nación y entre todas ellas; asimismo, su implementación ha sido reafirmada por este organismo en el año 2002. La fecha responde al inicio del periodo ordinario de sesiones de la ONU.

El día internacional de la paz es una exhortación a todos los dirigentes del mundo a dejar de lado sus ambiciones personales y unilateralistas y negociar los disensos en un ámbito de buena fe y disposición. Es obvio que el día internacional de la paz no pretende, absurdamente, ignorar las diferencias culturales, ideológicas, religiosas o de otra índole, sino que anhela que existan vínculas esenciales entre los pueblos y entre las personas que primen por sobre esa diversidad.

El día internacional de la paz es justamente la ocasión para que los dirigentes reconozcan que solo intereses espúreos, generalmente económicos especulativos, con los resortes que mueven el aparato de los conflictos.

Este dia pretende generar la cesación del fuego de veinticuatro horas y un día de no violencia para su celebración; humilde objetivo inmediato que ayuda a trabajar en estrategias globales.

El día internacional de la paz encuentra razón de ser en la búsqueda de concientizar a los pueblos de que el desarrollo y el progreso solo se adquieren a traves de la convivencia pacífica. Es además el fortalecimiento de los valores de solidaridad y hermandad que la humanidad pareció olvidar en el siglo pasado y que hoy continúan en suspenso. El cambio de valores cambia la forma de pensar de las personas; los medios de comunicación, la educación y la familia son pilares fundamentales en esta lucha. La paz es la misión primordial de las Naciones Unidas.

Paz es un estado de tranquilidad y sosiego no turbado; para los estados Paz es no estar en guerras con ninguna otra. Pero ¿es suficiente la ausencia de conflicto bélico para definir el concepto de paz?. Este es un concepto romano mientras que la paz auténtica a la que hay que tender se opone no solo a la guerra sino a otras formas de violencia como la discriminación, la opresión, la pobreza forzada, la explotación que impida el desarrollo digno de las personas. La paz así entendida es un fenómeno amplio y complejo y uno de los valores máximos de la existencia; trasunta lo internacional y se halla en cada palmo de sociedad y en su estructura. Esta es el concepto positivo de paz distinto y mucho más sincero que el negativo (ausencia de conflicto). El día internacional de la paz es el día de la lucha por imponer esta concepción que implica justicia social, realización personal y comprensión.

El día internacional de la paz es el día de la educación para la paz; educación en el hogar, en la escuela, en los medios, en la acción; educación en valores y de compromiso.








Altazor

Canto I

Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus
ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de
ser?

Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce
de todos los vientos del dolor?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar
de estupor

Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo
Solo como una nota que florece en las alturas del
vacío
No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni
belleza

¿En dónde estás Altazor?
La nebulosa de la angustia pasa como un río
Y me arrastra según la ley de las atracciones
 La nebulosa en olores solidificada huye su propia
soledad
Siento un telescopio que me apunta como un
revólver
La cola de un cometa me azota el rostro y pasa
 relleno de eternidad
Buscando infatigable un lago quieto en donde
refrescar su tarea ineludible.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Eunice de Efraín Huerta

Día y noche, pero

Más noche que día,
Eunice dialoga y riñe
Con los altos mastines.
De arriba abajo,
De abajo arriba.
A una hora cierta
Triunfa green eyes Eunice.
Los hocicos se cierran.
Eunice duerme.
La noche se eterniza.

Salimos de su casa
Con un alba rabiosa
Mordiéndonos las nalgas.

La lengua de las mariposas

Una tarde parda y fría de invierno. Los colegiales estudian. Monotonía de lluvia tras los cristales. Es la clase. En un cartel se representa a Caín fugitivo, y muerto Abel, junto a una mancha carmín.
Saltan las aves del calor de los nidos.
La libertad estimula el espíritu de los hombres fuertes.
La música tiene que tener el rostro de una mujer a quien enamorar.
"Mi pobre mujer. Se fue, con veintidós años. Y como dijo el poeta, dejó «desierta cama, y turbio espejo y corazón vacío». «Desierta cama, y turbio espejo y corazón vacío»... Quiere decir que me quedé más solo que la una."
Los libros son como un hogar... En los libros podemos refugiar nuestros sueños para que no se mueran de frío.
Pues, en secreto, ese infierno del más allá no existe. El odio, la crueldad: eso es el infierno. A veces el infierno somos nosotros mismos.
... En la primavera, el ánade salvaje vuelve a su tierra para las nupcias. Nada ni nadie lo podrá detener. Si le cortan las alas, irá a nado. Si le cortan las patas, se impulsará con su pico, como un remo en la corriente. Ese viaje es su razón de ser... [...] En el otoño de mi vida, yo debería ser escéptico. Y en cierto modo lo soy. El lobo nunca dormirá en la misma cama con el cordero. Pero de algo estoy seguro: si conseguimos que una generación, una sola generación crezca libre en España... [...] ...ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad...

Arranca Donostia con sabor latino

Presentada en la sección oficial Chicogrande del mexicano Felipe Cazals sobre Pancho Villa y, en la sección Horizontes Latinos, la primera película como director del actor Diego Luna


Arranca la conferencia de prensa de Chicogrande, el filme con el que se inicia hoy la 58ª edición del Festival de San Sebastián y Felipe Cazals, veterano del cine mexicano, saca sus colmillos. Al viejo luchador de 73 años aún le mueve la pasión, la lucha social, y ha escogido un episodio de la vida de Pancho Villa, cuando herido se refugia en la sierra Chihuahua, mientras los estadounidenses le buscan infructuosamente, para hablar de esos personajes secundarios capitales en las biografías de los héroes. Chicogrande era un lugarteniente de Villa, un hombre que vivía por y para la Revolución, y que cruzó las líneas enemigas para encontrar un médico que salvara a su líder.

"Hoy en día se ha perdido cumplir la palabra. Sin embargo, Chicogrande creía en el honor, en la lealtad. Este filme es un western porque en este género la acción define al hombre; a Chicogrande la acción que le define es la lealtad", dice el director. Tanto líder escondido en las montañas y tanto estadounidense con las orejas gachas que no entiende por qué el pueblo no le quiere provoca un inmediato paralelismo con la actualidad. "Obivamente, así lo hicimos". Y entonces Cazals defiende la necesidad de mantener hoy en día los valores del villismo, la necesidad de enfrentarse a las desigualdades sociales, y lamenta cómo el cine mexicano ha triturado la Historia para hacer pastiches. "Fernando de Fuentes sí dirigió obras maestras como Compadre Mendoza (1933) o ¡Vámonos con Pancho Villa! (1935). Sin embargo son excepciones en nuestro cine, más dado a cosas horrorosas como La cucaracha, que me parece abominable. A Zapata el cine le ha respetado más". Cazals es un clásico, y la charla con él, un compendio de frases rotundas, llamadas al alzamiento y un recorrido por el mejor cine mexicano, como cuando se detiene en Emilio Fernández. "Respeto su figura, pero sobre todo me gustan esas obras que otros consideran menores".

Con Chicogrande, el cine mexicano abría la sección Oficial, y con Abel, el cine mexicano abre Horizontes latinos. El actor Diego Luna (Y tu mamá también, Mi nombre es Harvey Milk), el compadre de Gael García Bernal, debuta como director con una pequeña película, una opera prima hecha con amor, que de la mano de un niño de 9 años con problemas mentales que vuelve a su casa tras una larga estancia en un centro de salud ahonda en la familia. "Dirigir es lo más emocionante que me ha pasado en la vida", asegura Luna, y eso que huye de la típica respuesta obvia ahora que ha sido padre. "Abel no es más que el amor de una madre por su hijo, y así he restañado heridas de mi pasado, porque yo perdí a mi madre con tres años. He fantaseado mucho tiempo en torno a la figura materna, y de ahí nace Abel". De ahí, y de tener a John Malkovich como productor, que no está nada mal.

Aunque la joya auténtica del día la aporta la sección preparada para ello, Zabaltegi Perlas, lo mejor de otros festivales, que se inicia con Poetry, un filme coreano, una maravilla que se llevó el premio al mejor guión en el pasado Cannes. Su protagonista, una mujer de 65 años, lucha a la vez con un inicio de Alzhéimer, con el nieto que vive con ella, culpable de una violación, y con sus pinitos en la poesía. La lucha social y el desarraigo, marcas de la primera jornada del Zinemaldia.




Inception

El infierno

Sinfonía concluida de Augusto Monterroso

-Yo podría contar -terció el gordo atropelladamente- que hace tres años en Guatemala un viejito organista de una iglesia de barrio me refirió que por 1929 cuando le encargaron clasificar los papeles de música de La Merced se encontró de pronto unas hojas raras que intrigado se puso a estudiar con el cariño de siempre y que como las acotaciones estuvieran escritas en alemán le costó bastante darse cuenta de que se trataba de los dos movimientos finales de la Sinfonía inconclusa así que ya podía yo imaginar su emoción al ver bien clara la firma de Schubert y que cuando muy agitado salió corriendo a la calle a comunicar a los demás su descubrimiento todos dijeron riéndose que se había vuelto loco y que si quería tomarles el pelo pero que como él dominaba su arte y sabía con certeza que los dos movimientos eran tan excelentes como los primeros no se arredró y antes bien juró consagrar el resto de su vida a obligarlos a confesar la validez del hallazgo por lo que de ahí en adelante se dedicó a ver metódicamente a cuanto músico existía en Guatemala con tan mal resultado que después de pelearse con la mayoría de ellos sin decir nada a nadie y mucho menos a su mujer vendió su casa para trasladarse a Europa y que una vez en Viena pues peor porque no iba a ir decían un Leiermann* guatemalteco a enseñarles a localizar obras perdidas y mucho menos de Schubert cuyos especialistas llenaban la ciudad y que qué tenían que haber ido a hacer esos papeles tan lejos hasta que estando ya casi desesperado y sólo con el dinero del pasaje de regreso conoció a una familia de viejitos judíos que habían vivido en Buenos Aires y hablaban español los que lo atendieron muy bien y se pusieron nerviosísimos cuando tocaron como Dios les dio a entender en su piano en su viola y en su violín los dos movimientos y quienes finalmente cansados de examinar los papeles por todos lados y de olerlos y de mirarlos al trasluz por una ventana se vieron obligados a admitir primero en voz baja y después a gritos ¡son de Schubert son de Schubert! y se echaron a llorar con desconsuelo cada uno sobre el hombro del otro como si en lugar de haberlos recuperado los papeles se hubieran perdido en ese momento y que yo me asombrara de que todavía llorando si bien ya más calmados y luego de hablar aparte entre sí y en su idioma trataron de convencerlo frotándose las manos de que los movimientos a pesar de ser tan buenos no añadían nada al mérito de la sinfonía tal como ésta se hallaba y por el contrario podía decirse que se lo quitaban pues la gente se había acostumbrado a la leyenda de que Schubert los rompió o no los intentó siquiera seguro de que jamás lograría superar o igualar la calidad de los dos primeros y que la gracia consistía en pensar si así son el allegro y el andante cómo serán el scherzo y el allegro ma non troppo y que si él respetaba y amaba de veras la memoria de Schubert lo más inteligente era que les permitiera guardar aquella música porque además de que se iba a entablar una polémica interminable el único que saldría perdiendo sería Schubert y que entonces convencido de que nunca conseguiría nada entre los filisteos ni menos aún con los admiradores de Schubert que eran peores se embarcó de vuelta a Guatemala y que durante la travesía una noche en tanto la luz de la luna daba de lleno sobre el espumoso costado del barco con la más profunda melancolía y harto de luchar con los malos y con los buenos tomó los manuscritos y los desgarró uno a uno y tiró los pedazos por la borda hasta no estar bien cierto de que ya nunca nadie los encontraría de nuevo al mismo tiempo -finalizó el gordo con cierto tono de afectada tristeza- que gruesas lágrimas quemaban sus mejillas y mientras pensaba con amargura que ni él ni su patria podrían reclamar la gloria de haber devuelto al mundo unas páginas que el mundo hubiera recibido con tanta alegría pero que el mundo con tanto sentido común rechazaba.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Match Point

Aquél que dijo "más vale tener suerte que talento", conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte, asusta pensar cuántas cosas escapan a nuestro control.
En un partido hay momentos en que la pelota golpea con el borde de la red, y durante una fracción de segundo puede seguir hacía delante o hacía detrás. Con un poco de suerte sigue hacía delante y ganas, o no lo hace y pierdes.

Oveja Negra

Mystery Jets - Disco Elizabeth (feat. Kate Nash)

Continuidad de los parques de Julio Cortázar


Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

martes, 7 de septiembre de 2010

Great Expectations

Un día de estos por Gabriel García Márquez

El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar, dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura postiza montada aún en el molde de yeso y puso sobre la mesa un puñado de instrumentos que ordenó de mayor a menor, como en una exposición. Llevaba una camisa a rayas, sin cuello, cerrada arriba con un botón dorado, y los pantalones sostenidos con cargadores elásticos. Era rígido, enjuto, con una mirada que raras veces correspondía a la situación, como la mirada de los sordos.

Cuando tuvo las cosas dispuestas sobre la mesa rodó la fresa hacia el sillón de resortes y se sentó a pulir la dentadura postiza. Parecía no pensar en lo que hacía, pero trabajaba con obstinación, pedaleando en la fresa incluso cuando no se servía de ella.

Después de las ocho hizo una pausa para mirar el cielo por la ventana y vio dos gallinazos pensativos que se secaban al sol en el caballete de la casa vecina. Siguió trabajando con la idea de que antes del almuerzo volvería a llover. La voz destemplada de su hijo de once años lo sacó de su abstracción.

-Papá.
-Qué.
-Dice el alcalde que si le sacas una muela.
-Dile que no estoy aquí.

Estaba puliendo un diente de oro. Lo retiró a la distancia del brazo y lo examinó con los ojos a medio cerrar. En la salita de espera volvió a gritar su hijo.

-Dice que sí estás porque te está oyendo.

El dentista siguió examinando el diente. Sólo cuando lo puso en la mesa con los trabajos terminados, dijo:

-Mejor.

Volvió a operar la fresa. De una cajita de cartón donde guardaba las cosas por hacer, sacó un puente de varias piezas y empezó a pulir el oro.

-Papá.
-Qué.

Aún no había cambiado de expresión.

-Dice que si no le sacas la muela te pega un tiro.

Sin apresurarse, con un movimiento extremadamente tranquilo, dejó de pedalear en la fresa, la retiró del sillón y abrió por completo la gaveta inferior de la mesa. Allí estaba el revólver.

-Bueno -dijo-. Dile que venga a pegármelo.

Hizo girar el sillón hasta quedar de frente a la puerta, la mano apoyada en el borde de la gaveta. El alcalde apareció en el umbral. Se había afeitado la mejilla izquierda, pero en la otra, hinchada y dolorida, tenía una barba de cinco días. El dentista vio en sus ojos marchitos muchas noches de desesperación. Cerró la gaveta con la punta de los dedos y dijo suavemente:

-Siéntese.
-Buenos días -dijo el alcalde.
-Buenos -dijo el dentista.

Mientras hervían los instrumentos, el alcalde apoyó el cráneo en el cabezal de la silla y se sintió mejor. Respiraba un olor glacial. Era un gabinete pobre: una vieja silla de madera, la fresa de pedal, y una vidriera con pomos de loza. Frente a la silla, una ventana con un cancel de tela hasta la altura de un hombre. Cuando sintió que el dentista se acercaba, el alcalde afirmó los talones y abrió la boca.

Don Aurelio Escovar le movió la cara hacia la luz. Después de observar la muela dañada, ajustó la mandíbula con una cautelosa presión de los dedos.

-Tiene que ser sin anestesia -dijo.
-¿Por qué?
-Porque tiene un absceso.

El alcalde lo miró en los ojos.

-Está bien -dijo, y trató de sonreír. El dentista no le correspondió. Llevó a la mesa de trabajo la cacerola con los instrumentos hervidos y los sacó del agua con unas pinzas frías, todavía sin apresurarse. Después rodó la escupidera con la punta del zapato y fue a lavarse las manos en el aguamanil. Hizo todo sin mirar al alcalde. Pero el alcalde no lo perdió de vista.

Era una cordal inferior. El dentista abrió las piernas y apretó la muela con el gatillo caliente. El alcalde se aferró a las barras de la silla, descargó toda su fuerza en los pies y sintió un vacío helado en los riñones, pero no soltó un suspiro. El dentista sólo movió la muñeca. Sin rencor, más bien con una amarga ternura, dijo:

-Aquí nos paga veinte muertos, teniente.

El alcalde sintió un crujido de huesos en la mandíbula y sus ojos se llenaron de lágrimas. Pero no suspiró hasta que no sintió salir la muela. Entonces la vio a través de las lágrimas. Le pareció tan extraña a su dolor, que no pudo entender la tortura de sus cinco noches anteriores. Inclinado sobre la escupidera, sudoroso, jadeante, se desabotonó la guerrera y buscó a tientas el pañuelo en el bolsillo del pantalón. El dentista le dio un trapo limpio.

-Séquese las lágrimas -dijo.

El alcalde lo hizo. Estaba temblando. Mientras el dentista se lavaba las manos, vio el cielorraso desfondado y una telaraña polvorienta con huevos de araña e insectos muertos. El dentista regresó secándose las manos. “Acuéstese -dijo- y haga buches de agua de sal.” El alcalde se puso de pie, se despidió con un displicente saludo militar, y se dirigió a la puerta estirando las piernas, sin abotonarse la guerrera.

-Me pasa la cuenta -dijo.
-¿A usted o al municipio?
El alcalde no lo miró. Cerró la puerta, y dijo, a través de la red metálica.
-Es la misma vaina.